Flor de Guayaba en El Averno

Flor de Guayaba llega a El Averno este sábado 17 de octubre a las 20:30 horas para una noche de ritmos afrocolombianos, percusión, voces y mucha energía latinoamericana, en un encuentro que promete poner a moverse hasta a quienes dicen que “solo vienen a escuchar”.
La cita será en Maipú 1401, esquina Janequeo, Concepción, con entradas a $4.000 y promoción de 2 por $7.000. Para conseguirlas, puedes escribir directamente a la banda a través de su Instagram. Instagram de Flor de Guayaba
Y si todavía no has tenido la oportunidad de verlas en vivo, esta es una buena ocasión para descubrir una propuesta que lleva años construyendo un sonido propio desde Concepción, cruzando investigación, tradición, composición y una enorme pasión por los ritmos del Caribe colombiano.
Flor de Guayaba: diez años de música y raíz
Hay algo bonito en esta historia: Flor de Guayaba nació en Concepción en 2015 y este 2026 está celebrando diez años de trayectoria. El proyecto surgió a partir de un encuentro de mujeres en el arte en la Universidad de Concepción y terminó convirtiéndose en una agrupación estable de músicas e investigadoras.
Desde entonces, su propuesta se ha desarrollado alrededor de ritmos como el bullerengue, la cumbia, la tambora y la champeta, combinando percusión, voces y elementos de distintas tradiciones latinoamericanas.
Pero no se trata simplemente de tocar ritmos colombianos. Una parte fundamental de su trabajo está en investigar esas músicas, aprender de sus cultoras y cultores, viajar, intercambiar experiencias y luego llevar todo ese conocimiento a una creación propia vinculada con los territorios que habitan.
Esa búsqueda también explica por qué su música tiene una identidad tan particular. Su sonido recoge elementos de la tradición afrocolombiana, pero los cruza con experiencias, historias y preocupaciones nacidas desde Chile y, especialmente, desde el territorio penquista.
Un sonido para escuchar, bailar y compartir
Una de las características más reconocibles de la agrupación es su trabajo con la percusión y las armonías vocales. Tambores como el llamador, alegre y tambora, junto con semillas, palmas y voces, construyen una propuesta que puede pasar rápidamente de la escucha atenta al baile.
Y ahí está buena parte de la gracia de una presentación en vivo: no necesitas conocer previamente todos los ritmos para dejarte llevar.
Su primer álbum, Mujer, fue publicado en 2021 y reúne tanto composiciones propias como interpretaciones de repertorio tradicional colombiano. El disco incluye canciones como “El Loro”, “La Negra”, “Mandála” y “Asómate Vela Ve”, además de material original de la agrupación.
En sus letras también aparece una dimensión importante de su trabajo: territorio, medioambiente, experiencias cotidianas, problemáticas sociales y derechos de las mujeres son parte de los temas que han atravesado su recorrido musical.
Por eso, detrás de los tambores y de ese sabor caribeño hay bastante más que una invitación a bailar. Hay una historia de investigación y creación colectiva que se ha ido construyendo durante una década.
Una década que viene con nuevos caminos
El 2026 ha sido particularmente movido para la agrupación. En marzo regresaron al escenario del Festival REC, donde se presentaron por segunda vez después de su participación de 2022. La ocasión fue parte de las actividades por sus diez años de trayectoria y sirvió para mostrar la evolución de una propuesta que ha ido ampliando sus influencias.
Durante esa misma temporada realizaron una gira por el norte de Chile que las llevó por Arica, Iquique y Santiago, experiencia que incluyó además una participación en el tradicional Carnaval de Arica junto a la comparsa Arica Negro. La gira fue financiada por el Fondo para el Fomento de la Música Nacional, convocatoria 2025.
Ese recorrido tiene especial sentido para una agrupación cuyo trabajo siempre ha estado conectado con los cruces culturales y territoriales. Viajar, compartir escenarios y encontrarse con otras comunidades musicales forma parte de una búsqueda que no se queda quieta.
Y después de diez años, esa inquietud sigue presente. La agrupación ha continuado desarrollando nuevo material y ampliando las sonoridades de su propuesta, manteniendo como punto de partida la música de raíz afrocolombiana y latinoamericana.
Una noche para dejarse llevar
Ahora toca volver a casa, a Concepción, y encontrarse con el público penquista en un escenario mucho más cercano.
El sábado 17 de octubre, El Averno se convierte en un punto de encuentro para quienes disfrutan de la música de raíz, la percusión, las voces y esos ritmos que tienen algo casi imposible de explicar: empiezan sonando y, antes de darte cuenta, ya estás siguiendo el pulso con el cuerpo.
Si vienes con amigos, mejor todavía. La promoción de 2 entradas por $7.000 es una buena excusa para ponerse de acuerdo, salir de la rutina y compartir una noche distinta.
Y si nunca has visto a la agrupación en vivo, probablemente vas a descubrir por qué lleva una década haciéndose un espacio en la escena musical de Concepción. Su recorrido incluye escenarios importantes, festivales, investigaciones, colaboraciones y viajes, pero la esencia sigue estando en algo tan sencillo como juntarse a tocar, cantar y compartir una música que conecta territorios.
La invitación queda hecha: sábado 17 de octubre, 20:30 horas, en El Averno, Maipú 1401, esquina Janequeo, Concepción.
Las entradas cuestan $4.000, o puedes aprovechar la promoción de 2 por $7.000. Para comprarlas, escribe directamente a la banda por Instagram.
Ven con ganas de escuchar, bailar y dejarte sorprender. Porque diez años de recorrido, después de todo, no se celebran todos los días.
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